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Ella sigue de viaje en México

El autor del cuento más corto en Hispanoamérica, Felipe Lomeli, ayer en Librería Profética, en Puebla, en una exitosa presentación en la que lo felicitamos personalmente por "Ella sigue de viaje", un libro de relatos para todos los gustos e intelectos.

Todos alguna vez, nos enamoramos de esa María Virginia que Sindo Pacheco inmortalizó.

Para leer La aguja hueca, fue una tragedia. El dueño del libro estaba muy asustado porque Leonardo y yo éramos menores de edad y lo podían acusar de corrupción de menores por inculcarnos la lectura de libros. Ya muchos estaban presos en las UMAP por el delito de: excesivo amor a la literatura y el arte. Aun así devoré todo lo que me cayó a mano de Agatha Christie, con trenes en los que se podía cenar y beber agua. Julio Verne, ya se sabe; Emilio Salgari, haciéndome sudar en las selvas espada y mosquete en manos; Leer a Poe, de noche me daba miedo, y para masturbarme El Decamerón. Con terror leía las “Selecciones y la Biblia” en una supe de la cortina de hierro y dos o tres lindezas del socia

El kafkiano mundo de Jose Acevedo

En lugar de levantarse una mañana convertido en una cucaracha, Gregorio Samsa, quien ya no era Gregorio Samsa, sino Carlos, y Carlos a secas, se levanta una mañana convertido en mujer. “Metamorfosis” es el relato que inaugura una serie de cuentos escritos por Jose Acevedo (Sevilla, 1965), y el mismo da lugar una rotunda afirmación: es este un relato metaliterario. Por otro lado, todos los cuentos de este volumen, cuyo título es homólogo de la primera historia, transitan bajo el mismo interés en escudriñar los intereses principales que motivan el alma humana, a través de las vidas de personajes que buscan algo más que una existencia corriente, ese tipo de existencia que puede llegar a ser apl

La novela más latinoamericana de Pedro Ángel Palou

Un día, a finales de 1978, mi madre llegó a la casa a la hora de la comida acompañada de un par de jóvenes desconocidos. Nos los presentó: Julio y Marvin (luego supe sus apellidos, Parrales Gómez). Eran estudiantes de medicina y de psicología en la Universidad de Puebla y se habían quedado sin remesas de sus padres por la situación en Nicaragua. Después se agravaría con la ofensiva final sandinista en 1979. Marvin tocaba la guitarra y la traía con él como Julio traía un estetoscopio. Vinieron a comer diariamente durante muchos meses. Hablamos y hablamos de Nicaragua. De Solentiname, del experimento comunitario de Ernesto Cardenal en Solentiname. Y yo intenté aprender a tocar la guitarra con

Z. Ferro, y su mala suerte.

https://www.elperiodico.com/.../z-ferro-una-cubana-de-lo-mas-nor... Ana Mengotti La escritora cubana Z. Ferro no hace honor al título de su primera novela, "Mala suerte de mi vida", que este domingo presentará en Miami, luego en Nueva York y más adelante en la Feria del Libro de Bogotá, según dice a Efe entusiasmada. Zahylis Ferro, un nombre que detesta, de ahí el "Z.", envió el original de su novela a una conocida que dirige una editorial en Miami para saber su opinión y como respuesta recibió una oferta de publicación, que aceptó inmediatamente. Ferro nació en Cuba hace 34 años, llegó a Estados Unidos con 18 años, estudió periodismo en Boston, reside en San Francisco (California) desde hac

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